Sus 100 años...
por Juan Carlos Maimone
Cuando hace más de 6 décadas comenzaba el silencioso diálogo del hombre con la máquina, cuando el esfuerzo humano sobrepasaba las dimensiones de los autos por entonces tan enormes como excesivos, cuando las enmarañadas transmisiones se tornaban tan vacilantes como los pedales y el mantener el auto a más 300 kilómetros por hora* sobre aquellos neumáticos angostos y poco predecibles se convertía en milagro, aparecía como única alternativa de subsistencia y éxito, el talento. Ese don tan particular que conjuga como pocos los preciados elementos de la astucia, táctica, estrategia e inteligencia. Desde allí, desde esa dádiva maravillosa del supremo, desplegada en el ruidoso trajinar de las pistas más largas y en las carreras más devastadoras, el hombre que hoy 24 de Junio cumpliría un siglo, emergió irrepetible para escribir sin dudas, la página más gloriosa del automovilismo deportivo.
Se llamaba Juan Manuel Fangio cuando el frio Julio de 1995 determinó que había cumplido con el caprichoso ciclo de la vida terrenal. Sin embargo; esa misma fecha, lo entronizó para siempre en el mundo de los inmortales.
El más grande de los grandes en materia de recorrer distancias en la menor cantidad de tiempo sobre un auto de carrera, plasmó números inconcebibles para entonces y para siempre, a pesar de las caprichosas estadísticas hilvanadas ahora, por periodistas que manchan de tinta el papel donde escriben. Porque para escribir de algo o de alguien, se deben tener referencias y conocimientos, elementos básicos que determinan finalmente la historia.
Hoy, sentado frente al teclado, repaso lentamente las caminatas por Brickell, las charlas en jardín de la Calle 13 en Balcarce, los consejos sabios, profundos para “Juanmanuelito” de los que fui mudo testigo y aquella preocupación intensa, inapelable por dejar un modelo para los jóvenes que lo miraban o escuchaban.
Son las 5 de la mañana en Miami y desde hace horas, repaso lentamente la historia de Don Juan; una historia que no encuentra las palabras justas para ser contada o descripta, pero que estableció en el tiempo, mi agradecimiento póstumo por su legado y por su ejemplo, junto al reconocimiento inclaudicable a esta bendita profesión que me regaló la dicha de haberlo conocido.
Donde quiera que esté, salud Don Juan…!.
Datos para los estadísticos…
Pare ello, es menester indispensable utilizar lo que en matemáticas se conoce como Promedio o Porcentaje y que no es otra cosa que sumar y multiplicar, elementos básicos pero olvidados o desconocidos para aquellos que sólo copian y pegan.
Por ejemplo; la rústica revista británica Autoworld aseguró que Michael Schumacher había sido el piloto más rápido de la historia, después de haber conseguido 68 "poles". Lo que no indica la irreverente información, es que esto ocurrió después de 268 salidas a pista y que arroja un promedio de algo más del 36% de efectividad. Lo mismo ocurre con sus victorias, 91 sobre 268 competencias, con un resultado similar. Mientras que Fangio se subió a lo más alto del podio el 47% de sus salidas después de 29 clasificaciones ganadas, cifras con las que logra en 10 años, 5 títulos sobre 5 marcas diferentes, algo totalmente imposible por estos días...



