La lluvia no fue óbice para un muy buen espectáculo; es más, el trazado del Homestead Miami Speedway se vistió de fiesta, porque FARA demostró otra vez que en materia de seguridad, la cosa funciona, por la organización, ratificada por el parque de pilotos que aumenta evento tras evento en calidad y cantidad.
Herbert Gomez, Pablo Scaricaciottoli Mario Puig y Juan Paulino, los Campeones...
Era la última del año y allí ya había algunos títulos conseguidos de antemano y otros por disputar, consecuentemente, el interés del público – a pesar de la temperatura invernal y la lluvia – fue creciendo, hasta que la luz verde apartó el Jaguar HK que oficiaba de “Pace Car” y con el BMW de Chang mostrando el camino, se inició la contienda.
Alberto Naon (padre e hijo), junto a Tico Almeida
Enorme trabajo de Juan Paulino y de Herbert “Fittipaldi” Gomez, quienes a pesar de las condiciones de la pista, fueron enhebrando vuelta tras vuelta sendas victorias en sus respectivas clases. Especialmente el puertorriqueño con su Acura # 37, que dio – desde nuestro punto de vista – cátedra de manejo en un suelo difícil y con mucho tráfico. En la misma línea Mario Puig Y Pablo Scaricaciottolli abordo de su BMW con el 45 en las puertas, quienes maracaron las pautas a lo largo de la temporada, para terminar con un merecido podio y un festejado Campeonato en la Clase MP 2B.
Todo terminó en una fiesta; ni un despiste, ni golpes tan comunes en la lluvia y como postre, la ya acostumbrada reunión de pilotos, organizadores, amigos y familia, donde el anfitrión Tico Almeida, Presidente de FARA, coronó a los Campeones de un arduo pero brillante 2010.
José Blanco y su Porsche NGT en la clase mayor...
Nuestras felicitaciones a los hombres de FARA, a todos amantes del automovilismo, a los flamantes Campeones de la temporada y a todos y cada uno de los equipos participantes que dieron muestras una vez más de un envidiable nivel.
Herbert Gomez de enorme trabajo en la lluvia con Info Auto...
hasta la boca del hombre cuando algo no puede ser llevado a cabo, cuando algo tan cercano fracasa, cuando algo tan posible se esfuma. Sin dudas, debe haber sido el marco inevitable del lunes de Fernando Alonso y de Ferrari…
Cuando hubo de aparecer en público, cuando hubo de iniciar el diálogo cotidiano con la prensa, el tuteo con alabadores y ofensivos, con su público, que por esos vericuetos laudables de la misericordia, no fueron tantos habida cuenta de la distancia. Sin dudas, no debe haber sido fácil…
Sin embargo; muy adentro, donde la voz de la conciencia repica implacable y tenaz, donde el análisis pluralista refleja la inocultable verdad, el asturiano puede estar tranquilo. El balance general refleja y ratifica que desde el inobjetable rincón de la responsabilidad, ha dado más, mucho más de lo que ha recibido.
Pero las caras largas, el rictus de la amargura, la palidez manifiesta por la falta de sueño, no termina en la del piloto número uno de la casa de Maranello. Hay un contagio casi masivo, donde no faltan los gestos de preocupación, porque después de lo ocurrido y en el andén de los acontecimientos, se sabe que rodarán cabezas, que muchos tienen su posición deportiva o técnica en tela de juicio producto de la elección estratégica equivocada.
No hubo que reproducir imágenes para saber lo ocurrido en el trazado de Yas Marina; definitivamente Alonso no tuvo el auto ideal para ni siquiera pelearle la posición al Renault de Petrov, históricamente inferior al del “Cavalino Rampante”. Pero definitivamente, algo había ocurrido.
Se me ocurrió un motor cansado, sin potencia (algo que aún no descarto) pero que para un nombre como Ferrari es peligroso aceptar. Entonces aparece la teoría de los neumáticos (que dificultan la superación de otros autos en el tráfico) y que si bien puede ser admisible, resulta demasiado infantil o muy poco creíble, como para haberse originado en el “bench” de Ferrari.
También la sobre preocupación en Webber, pudo hacer que se olvidaran de Vettel. Error mayúsculo de aquellos que no consideraron el talento enorme del joven alemán que holgadamente demostró que es un definidor de carreras a la altura de los mejores.
Y creo que aquí reside el mayor error: Creer que Ferrari o Alonso perdieron el Campeonato, cuando la realidad indica que fue Vettel, avalado por el mejor equipo de de la actualidad.
Es inútil tratar de buscar culpables, asegura Fernando "Somos un equipo, ganamos y perdemos todos juntos. Un título que se escapa después de 19 carreras por cuatro puntos puede pasar en cualquier momento de la temporada, no sólo al final…" Aunque si de escuchar a los pilotos se trata, me quedo con la versión de Felipe Massa – desaparecido en acción a la hora de hacer el juego de equipo – pero que esbozó algo de innegable realidad: "Red Bull pudo haber sido campeón muchas carreras antes, aunque algunos problemas demoraron esa definición…".
De todas maneras y aún en una vaga pretensión de soslayar el apasionamiento que domina hoy a italianos y españoles, no entiendo a los exitistas, ni tolero a los derrotistas; sobre todo si pensamos en la delgada línea o el escaso margen que separa la victoria de la derrota y que esta dura ley del deporte requiere que haya un sólo ganador…
Cuando la temporada 2011 comience a rodar en la categoría mayor del automovilismo deportivo, lo hará con un nuevo monarca: Sebastian Vettel…
Y aquí, aparecerán los facilistas de siempre encaramados en la cima de las estadísticas, pero por sobre todo, copiando lo que dicen otros para aventurar las más diversas teorías respecto de quien hoy es, el más joven de la historia con el máximo galardón.
Sin embargo; poco o nada de lo que digan estará reñido con la realidad, porque el novel piloto, demostró desde sus primeros pasos en la sofisticada clase, argumentos suficientes como para acomodar los calificativos de hoy y de mañana.
Por otra parte; no se puede decir que es un piloto con suerte, muy por el contario. De esta coincidencia haber existido, podría haber sido un cómodo ganador de la temporada y recapitulando, perdió algunas carreras precisamente, por la falta de ese elemento indispensable en todos los órdenes de la vida.
Había llegado tercero en puntos al glamoroso trazado de Yas Marina y último en los vaticinios; no obstante, desde la clasificación sabatina, comenzó enhebrar a través de sus propios tiempos, el sueño que hoy guarda carácter de realidad. Y a la hora de enfrentar las presiones, no le tembló el pulso, por el contrario, abonó su aplomo, frialdad y talento, para quedarse con una final tan dramática como sin precedentes.
Restarle méritos a Fernando Alonso o Mark Webber, sería tan falso como absurdo, porque el español demostró a lo largo de la temporada una maestría casi inigualable, consiguiendo resultados que tuvieron mucho más que ver con su talento, que con la tecnología que le entregó la casa de Maranello. Llegó con el motor “cansado”, casi abatido y con ese antecedente en su contra, se quedó con un Sub-Campeonato enorme, a pesar de lo amargo de su sabor.
Distinto fue lo de Webber, que en ningún momento contó con el favoritismo de su equipo, que desde un principio apostó por Vettel y apostó bien.
Párrafo aparte para un marchito Michael Schumacher, víctima de un comercializado retorno, que no hizo otra cosa que poner de manifiesto sus históricas falencias y que en un momento – con el mejor auto y sin rivales de consideración – habían pasado por desapercibidas. Aquí, llegó mal a la curva 1 y aceleró peor con los neumáticos todavía fríos, quedando de frente con los que venían detrás. Vitantonio Liuzzi, pagó las consecuencias…
Muy bueno lo de Sebastian Vettel que ganó un Campeonato con todos los merecimientos, pero además, comenzó a escribir su propia historia con mayúsculas…
El escenario del primer Gran Premio de Corea, contó con un trazado sumamente difícil; en principio por el caprichoso condimento que propuso la lluvia y porque el evento en sí, marcó en una gran medida el comienzo del fin de una temporada, que con dos fechas por disputarse mantiene aún, pronósticos reservados…
Y allí, el asturiano con nombre de Rey, marco las pautas en una competencia marcada de dudas y con un clima imposible, para enhebrar una resonante victoria, que lo posiciona nada menos que al tope del Campeonato de Pilotos…
Vettel de a pie, su motor dijo basta y explotó...
Habrá quien mantiene la teoría de la mala suerte de Sebastian Vettel y su abandono cuando era el líder de la carrera, de la contingencia de Mark Webber que se fue de la pista o de la poca fortuna de Niko Rosberg que no pudo impedir el choque, es cierto. Pero todos ellos conforman un panorama de argumentos muy livianos diría, ante otra cátedra de manejo, temple y consistencia de Fernando Alonso, que ratificó una vez – y en una apreciación de orden personal – que hoy por hoy, es el mejor piloto de la categoría.
El asturiano demostró sobre el asfalto de Yeongam, que más allá de cualquier circunstancia o contingencia, aparece su talento inapelable o su precisión impredecible, para plasmar resultados como este, resultados que después de analizarlos, no admiten dudas.
Segundo fue el británico Lewis Hamilton, que hizo un gran trabajo como ya es su costumbre. Pulido, consistente, rápido; tal vez no tiene el auto ideal para ir a pelear las carreras, pero él se encarga de sacarle un poco más para estar ahí y lo demuestra. Cuando se iba del autódromo estaba conforme y sonriente, todavía matemáticamente, puede dar batalla.
El tercer escalón del podio fue para el otro auto del Cavallino Rampante conducido por Felipe Massa y Michael Shumacher que se clasificó cuarto, logrando su mejor resultado desde el tan promocionado pero a la vez fallido retorno a las pistas. Otro brasilero, Ruben Barrichello se ubicó en la quinta casilla.
Ahora, con San Pablo y Abudabí en el horizonte, Alonso es el líder de la temporada con 231 puntos, seguido por Mark Webber con 220 y Lewis Hamilton con 210 unidades…
La próxima, será el 7 de noviembre, cuando sobre el trazado paulista se dispute el Gran Premio de de Brasil…
Jueves lluvioso y frío en Lime Rock, lo que presagiaba un día lleno de dificultades para andar sobre los fórmulas y para adaptarse al escenario…
Hasley Freiberg contaba con la ventaja de haber llegado un día antes y de haber ya girado en la pista en esas condiciones; aunque en la primera práctica, Sebastián Ordoñez se las ingenió para enhebrar un 1:10.45, que se constituía en el mejor registro de la horrible mañana. La niña mimada de la categoría se ubicaba segunda, con McGregor y Ríos pisándole los talones.
Por el mediodía y cuando mejoraron las condiciones, comenzaron a bajar los tiempos y sobre un auto acondicionado, pensado e “intocable”, Ashley imponía el mejor registro, con Jesús Ríos, sobre algo inmanejable, segundo, pero a 1,2 segundos de diferencia. “Sebas” se ubicaba tercero a 2,2.
Decepción en los Chicos de Miami...
Las cartas parecían estar sobre la mesa y al cerrar la jornada, reinaba la decepción entre los de Miami, porque a horas de clasificar, a horas de ir a pelear el Campeonato, a horas de todo lo que estaba en juego, los dos contendientes al título, los dos chicos con nombre y apellido hispano, no tenía las armas para ir por el honor y de nada valían los reclamos ante los responsables por mejorar los autos o al menos las condiciones…
Cuando caía la tarde y mientras observaba la pista desde la terraza de la casa que nos hospeda, me pregunté: De que vale todo el sacrificio de estos chicos, robarle días al estudio, sus padres al trabajo, la concentración, la dedicación, los bolsillos flacos después de cada carrera, si en definitiva en esta categoría, donde el negocio superó largamente lo deportivo, todo parece estar digitado…
El viernes amaneció distinto, radiante y la belleza del paisaje nos hizo sentir mejor a todos. Sería un buen presagio…? Definitivamente sí! Sebastián Ordoñez salió a la pista y clavó 58:9 en los cronómetros para quedarse con la “pole” y Jesús Ríos con 50:0 quedaba segundo. Ashley Freiberg en su intento por meterse en la lucha se fue afuera y quedaba relegada a la 15ta. casilla. Entonces, con los chicos de Miami al frente, se abrían nuevamente las esperanzas para estar arriba en el Campeonato que por entonces, parecía tan difícil como remoto.
Espectáculo garantizado con Ordoñez y Ríos adelante...
Antes de la carrera, las órdenes eran claras y precisas: Salir juntos, usar el “draft” para despegarse y si se lograba el espacio suficiente, libertad para definir entre los dos… Y así fue, los chicos cumplieron con lo planeado de manera brillante, usando la frialdad o la agresividad acorde a las circunstancias para marcar el camino.
Al final, prevaleció un Jesús Ríos enorme y que se subió a lo más alto del podio, con Sebastián Ordoñez de excelente trabajo a lo largo de toda la jornada segundo y Pat Daly, un veterano que de esto sabe mucho, tercero. Thomas McGregor y Ashley Freiberg sucumbieron por un toque entre ellos y se ubicaron 7mo. y 8vo. respectivamente.
Un podio tan luchado como merecido: Ríos, Ordoñez y Daly...
Para el sábado y con los tres contendientes al título presentes, el espectáculo estaba asegurado y se brindaron todos al máximo. Jesús Ríos mostrando el camino, Sebastián Ordoñez a su espalda y Ashley Freiberg remontando posiciones hasta ubicarse detrás de “Sebitas”, imponiendo un largo espacio con el resto del lote. Allí salieron la bandera amarilla y el “pace car” por varias vueltas y a comenzar de nuevo…
En la reanudación, Ríos con las gomas frías se pasó en la 1 y el camino quedó despejado para Sebastián y Ashley, prevaleciendo la niña de Chicago por muy poco, pero cuando lo necesitó, fue precisa y consistente, para alcanzar el primer escalón del podio y la cima del Campeonato. Gran trabajo de los chicos de Miami que fueron, Ríos Sub-Campeón y la Revelación del Año y Ordoñez tercero, con un enorme desempeño a lo largo de la temporada.
Ashley Freiberg Campeona 2010.
Jesús Ríos, Sub-Campeón y Revelación del Año...
Sebastián Ordoñez 3ro. en gran trabajo...
Así terminaba un campeonato más de esta categoría que fundó el viejo Skip hace más de tres décadas y que hoy en otras manos, combina el deporte motor con el negocio; claro está, con una seria inclinación a esto último…
En los Miata, TYLER COOKE
sencillamente formidable...
Tyler Cooke en el podio después de un fin de semana brillante...
No fue impredecible; lo conocemos desde sus mismos comienzos en el kartismo. Tyler es uno de esos chicos que pueden producir lo inexistente desde atrás del volante; fino, agresivo, calculador, dueño de un inusitado talento y sobre los autos sport, con unas condiciones para envidiar…
Se impuso claramente en las dos competencias reservadas para esta categoría, proponiendo un manejo sencillamente espectacular y con maniobras que lo proyectan como uno de los mejores de la clase.
Acompañado desde la radio por uno que sabe mucho (Jonatan Jorge) con el que fundió en un largo abrazo después de la competencia y una planificación perfecta; Tyler coronó un fin de semana espectacular, ratificando que lo suyo está para cosas mayores.
El mejor regalo para su padre Tom un luchador incansable y para su abuelo, que viajó expresamente desde Alemania para ver las dos victorias enormes que plasmó su nieto ...
En la que - caprichosamente – fue la última presentación de la Indy Car en el majestuoso autódromo de Homestead-Miami Speedway, el equipo de Chip Ganassi coronó lo que podríamos denominar de un año plagado de éxitos.
Por un lado, una victoria inobjetable de Dixon; planeada, meditada y ordenada, al más alto estilo de su escudería y por el otro lado, el Campeonato de Pilotos logrado por su otro piloto. Un trabajo que de menor a mayor, produjo Danica Patrick hasta quedarse con el segundo escalón del podio en la última vuelta y el tercer lugar de Kanann, fue el aliciente para un año que no fue de lo mejor para el Green Team de Michael Andretti.
Enorme trabajo de Tony Kanann...
Enorme lo de Tony Kanann que desde el mismo comienzo, salió a buscar una carrera, que si no se le dio, fue porque su auto no tiene las virtudes finales, aunque él, con talento y tenacidad, se encargó de sacarle al monoposto, lo que la tecnología del Team Andretti no tenía.
Desde el mismo comienzo y hasta alrededor de la vuelta 130 (de las 200 programadas), Dixon salió a cuidarle las espaldas y el Campeonato a Franchitti, pero se encontró con los embates de Tony Kanann y un consistente trabajo de Will power, que también buscaba el liderazgo de la temporada. Todo duró hasta la vuelta 138 cuando sobrevino el toque de Power contra la pared. Allí la gente de Penske buscó todas las alternativas para devolverlo a la lucha, pero luego de un par de infructuosas salidas, su auto dijo basta.
Desde ese momento en adelante, comenzó a aparecer el team Andretti en pleno; primero con Marco, que llegó estar al frente por unas cuantas vueltas y más tarde Danica Patrick, que consistente y tenáz, superó a su compañero de equipo Tony Kanann que era un sólido segundo en los últimos metros.
Párrafo aparte para Dario Franchitti, que con un manejo equilibrado una gran velocidad en su auto y el talento que lo caracteriza, se coronó Campeón de la categoría mayor de la Fórmula norteamericana…
Párrafo aparte para Dario Franchitti, que con un manejo equilibrado una gran velocidad en su auto y el talento que lo caracteriza, se coronó Campeón de la categoría mayor de la Fórmula norteamericana…
Dario Franchitti un Campeón inobjetable...
Por qué a Danica le es tan difícil sonreir...?
Don Wheldon, uno de los mejores pilotos de la categoría...
Compartimos con una familia genial: La Castroneves...