Friday, January 27, 2012

FRANCO ARAGONES

SIN LIMITES...

por Juan Carlos Maimone

Camina los autódromos con la soltura de los famosos; se detiene, habla con los mecánicos, toma su tiempo  para saludar amigos o curiosos, se abraza con todos y cada uno de los rivales, juguetea con ellos, atiende a la prensa con la prestancia de los que saben, se sube al auto, analiza las recomendaciones y el plan de carrera y entonces, maneja como pocos, es más, yo diría que deslumbra y casi siempre termina en el podio.

Se enoja cuando las cosas no salen, discute con los mecánicos y no duda en ir a “buscar” a quien le tiró el auto encima o produjo la maniobra desleal. Goza de los triunfos como ninguno y sufre hasta las lágrimas con sus propios errores. En otras palabras; vive el mundo de la velocidad con la pasión metida en el cuerpo, no habla de otra cosa, no hace otra cosa…

Todo esto podría parecer hasta normal dentro del intrincado mundo del automovilismo, donde se mueven en la misma medida héroes y fracasados, simpáticos y nos tanto. Pero Franco es sencillamente un ser humano diferente, con una personalidad desbordante, atractiva y que en definitiva, conforma de manera innegable, la imagen del ídolo. El pequeño tiene sólo 15 años, aunque está en esto de recorrer la mayor distancia en el menor tiempo desde siempre, desde antes que él…

Estrechar su mano por primera vez, es como firmar un compromiso sentimental y que en el tiempo, cobra carácter de vigencia y se profundiza en la medida que uno lo conoce, que entramos en su mundo, que interpretamos  su pensamiento, sus ilusiones. Los brazos extendidos para estrecharme en un abrazo, no alcanza la descripción exacta; porque allí aparece el niño, el de la edad que no conoce o admite el cálculo o la estrategia y así plantea la imposibilidad absoluta de no quererlo.

A los tres años, se subía por primera vez a un karting y desde entonces, sabía lo que quería; más allá de la desesperación inocultable de Lourdes y del orgullo insostenible de Rafael, sus padres.

Lulú confiesa que cada práctica o cada carrera, es un volver a dar a luz, en clara referencia al sufrimiento insospechado del parto. Para papá Rafael, es un volver a vivir sus años mozos en los sport prototipos en las pistas del Viejo Continente, aunque entre los dos jóvenes, se las ingeniaron para conjugar de forma inapelable el marco ideal, el balance perfecto,  de ese núcleo familiar con visos de perfección donde se mueve y vive este pequeño gigante.


A los 13 ya competía en su Mexico natal en fórmula y autos sport; aunque según él, se demoró demasiado en comenzar las competencias (?). Pero aquel escenario, pronto evaporó las posibilidades de desarrollo o crecimiento deportivo y la familia Aragones, se mudó a Miami donde sentó la base de operaciones.


Franco comenzó su escalera deportiva en la Fórmula Skip Barber y de la mano de un coach de lujo como Diego Ortega, vinieron los podios, más tarde los triunfos y en suma, el llamado de Telmex y su historia intacta de apostar a lo grande. Hoy Franco, es la imagen de la empresa multinacional con pilotos destacados en todas las categorías y su sonrisa viste de lujo los comerciales que ya recorren el mundo.


El 17 y 18 de febrero se presenta en el histórico trazado de Sebring con Skip Barber, algo que según sus palabras utiliza a modo de práctica, pero la realidad absoluta será en abril, en Sneterton, Inglaterra, en la Fórmula Renault. Ese será el gran día y para eso vive y se prepara toda la familia.

 
 La intuición de años, nos dice que la historia de Franco no termina aquí, que seguiremos hablando de él, que la visita a su hogar no será la última. Que su papá seguirá dividiendo con desesperación sus ocupaciones en Mexico con los tiempos de su hijo. Que Lulú seguirá atareada con los nada fáciles quehaceres hogareños y con la educación del niño. Mientras tanto; él seguirá en su mundo, jugando con Lula (su perra) enfrascado en el simulador, cosechando buenas notas en la escuela y detrás de todos y de todo, este difícil camino de la fama, que pesar del tiempo, produjo el sueño de una aparición tan temprana como merecida…



ESTEBAN GUERRIERI


DESPUES DEL SILENCIO...

por Juan Carlos Maimone

Creo que debo por respeto a la profesión primero y a mi persona después, aclarar que no soy amigo de Esteban Guerrieri, ni él me considera como tal; tampoco transité en los muchos años de periodismo, los andenes del falso nacionalismo que para los argentinos, aflora cíclicamente endosado por distintas épocas o acontecimientos. Simplemente soy un amante sin pausas del automovilismo y que el tiempo, me ha concedido la oportunidad de convivir desde adentro muchos de los hechos y circunstancias que no se ven o se conocen desde la deslucida visión pública. Aquella óptica que el inefable Diego Lucero llamara “desde el tablón”.

Esto que yo considero un privilegio, me ha permitido compartir momentos inolvidables con Don Juan Manuel Fangio, con Ayrton Senna o con Emerson Fittipaldi y en la posta interminable de talentos, con Fernando Alonso, Scott Speed o Gabby Chaves. Conocí de cerca sus sueños, sus ilusiones, sus triunfos y sus fracasos y hasta alguna vez, me condenó lloroso y dolido  a llevar la manija del féretro de un amigo.

Todas estas circunstancias  fueron marcadas por el merecimiento más absoluto de ser contadas y sólo en algunos casos aflorando en artículos o editoriales. En otros, el recato, el respeto o la compresión, pudieron más y hoy yacen preciosamente guardadas en el arcón de los recuerdos imborrables con el mutismo como único testigo.

Aquellos que me conocen, saben que siempre guardé la forma de informar de alguna manera, pero jamás de cualquier manera, circunstancia de la que no me arrepiento y que me ha recompensado con algún prestigio o un grado de respeto en el mundo de la velocidad.

Sin embargo; hay sucesos enojosos, molestos; aquellos en los que uno debe abandonar el teclado y salir a respirar aire fresco para en alguna medida oxigenar lo que pecho adentro se torna tan incompresible como irritante. Y eso es lo que siento hoy con respecto al tema Guerrieri, una enorme irritación…

Porque he compartido con él tal vez demasiadas horas o por lo menos las suficientes para saber qué clase de persona y deportista es, porque conocí su comportamiento, su conducta, cuáles son sus valores y hasta pude descifrar en el tiempo, su más hondo y honesto sentimiento país. Sentimiento que no oculta y que estuvo siempre presente en su casco, en su uniforme y hasta en cada podio. Sentimiento que aflora inalterable en cada diálogo, en cada declaración,  en cada imagen y que hoy, lo debe estremecer en lo más profundo, como una ruptura de fidelidad o lealtad, más conocido como traición.

No voy a descubrir yo, que Argentina como institución – no como país – es un club malamente manejado por la Madama de la esquina (con mis disculpas a las de esa profesión) , donde la mezquindad, la impunidad y el desprestigio son elementos naturales y de uso cotidiano para sus gobernantes.

Tampoco me interesan los políticos de aquellas latitudes, no vivo allí. Pero si me importa el deporte y me duele el ser humano. Que de tanto dinero mal habido, de tanto robo descarado, de tanto enriquecimiento injustificado, no exista alguien con la mínima cuota de vergüenza capaz de producir un presupuesto para que un deportista de estos quilates represente y proponga algún tipo de alegrías para un país entero plagado de vicisitudes, me duele y me indigna. Y así lo digo, porque escribo lo que siento…

Sunday, January 1, 2012

DAKAR 2012


OTRA VEZ LA TRAGEDIA...

por Juan Carlos Maimone

Nuevamente el luto en la Dakar… Se puede tomar así, como un título funesto que mañana será olvidado por muchos, como un símbolo atroz de esto que es el mundo de la velocidad, el resultado a pagar por una pasión quizás hasta desmedida, caprichosa y hasta injusta. Pero es así…

Los que estamos y sufrimos desde adentro, lo sabemos. Conocemos los patios de boxes, la intimidad de las casas rodantes, las manos entrelazadas del ruego maternal, los labios mordidos hasta sangrar de las novias, de las esposas, el ceño fruncido y preocupado de los mecánicos, las ansias repleta de silencios de los amigos y hasta el  juego inocente y despreocupado de los niños que en su inmaculado pensamiento no interpretan el entorno cargado de emoción. Pero también conocemos el apasionamiento de quienes desde que aprendieron a caminar, viven en ese mundo, luchando y sacrificando absolutamente todo para un día, alcanzar el plano que paradójicamente, los puede llevar de este mundo en segundos.

No por eso dejamos de sufrir, de llorar a la sombra de una caja de herramientas o frente al mutismo de un teclado, de querer o extrañar, de aprender a desandar el camino de manera diferente, lleno de silencios, de melancolía y de recuerdos, recuerdos que aún llenos de tiempo lastiman muy adentro.

Pero es así; sufre la hembra que pare, pero igual sigue pariendo, aunque muchos no lo entiendan y nosotros renovemos la caprichosa misión de explicarle a muchos para que insólitamente te entienda alguno.

Salud Jorge Martinez Boero, ya estás a la diestra del que sabe, junto a los tuyos…