Por Juan Carlos Maimone
Aunque parezca increible, el país que más volantes y categorías profesionales posee (según FIA) no tiene a ningún piloto en las categorías mayores del automovilismo mundial…
La excepción es Esteban Guerrieri, que milita en la Indy Lights de los Estados Unidos. No obstante – y salvo esporádicas apariciones - desde el 15 de abril de del 2001 que Gastón Mazzacane abandonaba en Imola sobre su Prost-Ferrari, la Argentina, tierra pródiga en materia de talentos, no ha podido ubicarse en el plano internacional.
Todo esto, dentro de una rara mezcla de añoranzas e impotencia que produce el hecho para los amantes del automovilismo en el Cono Sur y a menos de que se produzca un verdadero milagro, se encaminan inexorablemente a igualar el récord de 12 temporadas que hubieron de transcurrir desde 1960 hasta 1972.
Un análisis liviano, como el que produce la prensa local, indicaría que estuvo cerca José María Lopez con el USF1, algo que merece una lectura más seria o por los menos, un tanto diferente de la que manejan los medios de aquel país. La realidad vista desde adentro ofrece otras realidades que, por facilismo o desconocimiento no propone otra visión.
Lo de “Pechito” estuvo pésimamente manejado desde el principio, habida cuenta que cayó en manos de dos inoperantes en la materia como su padre y Felipe McGouh, más enfrascados en hacer su propia “América” que en capitalizar la oportunidad del piloto. Eso y la falta de compromiso del Gobierno argentino en materia de apoyo al deporte, le puso un broche de oro al tema.
Aunque algunos no coincidirán, el entusiasmo del momento, pudo más que la realidad y muy pocos pensaron que las condiciones conductivas del cordobés, no estaban ni siquiera cerca de las necesidades actuales para sentarse en un F1 y mucho menos, de obtener algún resultado medianamente positivo. Tres años fuera de la categoría es letal para cualquier piloto física y conductivamente y en este caso no hablamos de la excepción.
De todas formas; para conseguir un objetivo de esta naturaleza, debe de existir la participación (y preocupación) activa del Gobierno nacional.
Si bien es cierto que en materia de administración pública puedan existir otras prioridades; no menos real es que al Gobierno Argentino eso no le interesa y allí últimamente, sólo se preocupan por administrar “acomodos” fraudes e impunidad. Y si no, tomemos el ejemplo claro de Brasil…
Con un análisis breve pero contundente, veremos en el brasilero, a uno de los pueblos más felices del planeta.
Y ocurre porque los sucesivos gobiernos a partir de la década del 50, reconocieron las tres debilidades máximas de la idiosincrasia de su pueblo: Carnaval, fútbol y automovilismo y en ese orden, se preocuparon por tener siempre disponible un presupuesto acorde a la necesidad, a sabiendas que todo lo demás, es secundario “Um povo feliz no tein problemas…”
Y así las cosas, los brasileros tienen el mejor carnaval del mundo, el mejor fútbol, además de pilotos y campeones en todas las categorías automovilísticas del mundo.En todo caso; se hace difícil no ver pilotos argentinos en el concierto del automovilismo mayor y salvo Guerrieri – que llega a la Indy por merecimientos propios y sin ningún apoyo – los demás, están muy lejos, tan lejos, como el Gobierno actual de ver y conjugar las realidades del país…





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