Y volvió Alonso…
Por Juan Carlos Maimone
Sepang fue el escenario para ratificar varios conceptos de la F1 que a pesar de los años, guardan la vigencia de lo irrebatible: La categoría está hecha para los pensantes y no necesariamente para los más rápidos; que Alonso sigue siendo el mejor “largador” tal vez de la historia y el mejor por estos días; que “Checo” Pérez además de su incipiente talento, sabe hacer uso del apoyo de un hombre que cree en su nacionalidad y en sus chicos (Carlos Slim-Telmex) y para redondear el concepto, que el alguna vez “alemán volador” nunca supo manejar en el tráfico y es un tanto tarde hoy para que aprenda. Lo demás, lluvia, roces, juego de equipos y despistes, es algo natural en cualquier carrera con contingencias que guardarán siempre carácter de impredecibles.
Y volvió Alonso para revalidar el concepto del talento especial de aquel piloto que le puede sacar a su auto, lo que el auto no tiene, más allá de ser el mejor a la hora que se apagan los semáforos. Que aguanta presiones, que duerme la carrera en el momento exacto y que en el condimento para muchos nefasto de la lluvia “va” igual. Que las imposiciones de “arriba” han hecho que el equipo del “Cavalino Rampante” funcionara en trabajo, planificación y toma de decisiones en el momento preciso, resultados a la vista…
Que Carlos Slim (el hombre más rico del planeta) no olvida su nacionalidad y apoya sin medida a todos los talentos (incipientes o consagrados) que produce el país norteamericano. “Checo Pérez es la muestra de un ejemplo a seguir por empresas, empresarios y gobiernos. Los Slim (padre e hijo) no necesitan de esto, lo hacen porque llevan bien adentro la marca país, lo sienten y eso, marca la diferencia.
Hamilton demostró que está pasando por un buen momento, que el talento está ahí, intacto, permanente y que la salida del lastre de su padre alivianó las cargas innecesarias en los autos y en los jóvenes, como para constituirse en serio candidato al título.Michael Schumacher sigue gozando del marketing propuesto por el periodismo resultadista, carente de análisis y por siempre basado en números o estadísticas, que en materia de deportes, proponen la inexorable distancia de una realidad tan contundente como irrefutable.
Una vez más… Sobre el auto más poderoso, con el equipo más eficiente, con el combustible “ultra liviano” de Shell (que le hizo ganar montones de carreras con una parada menos), con los litigios económicos (no deportivos) de Renault, McLaren-Mercedes Benz y saliendo de adelante, fue rápido, muy rápido. Pero con autos similares, cuando las cosas se emparejaron, cuando Mercedes se quedó con un gran “stock” de McLaren y le empezó a entregar potencia, cuando el grupo inversor que maneja hoy Renault puso la que había que poner y cuando apareció Red Bull, desapareció el “volador” y apareció un piloto del medio del pelotón. Sus demostraciones de cómo maneja con presiones o en el tráfico, me eximen de mayores comentarios; aunque en algo es realmente un fenómeno: Yo también hablo de él…
Pasó Sepang; queda un resto muy grande de carreras, donde de no existir un cambio radical en Maranello, Alonso difícilmente pueda repetir el éxito, pero las cosas se emparejaron. Apareció “checo”, comienza a asomarse Raikkonen, Rosberg está siempre allí presente aunque con un magro apoyo de un equipo “dedicado” a otro. En la otra vereda y en otra frecuencia están Vettel, Hamilton, Button y Webber que marcan la diferencia, aunque los pronósticos son de carácter reservado en una larga temporada que recién se inicia…



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